custodia compartida
Todo conflicto familiar que acabe incardinándose en un procedimiento de separación o divorcio, implica la adopción de numerosas medidas que no solo afectan a los propios cónyuges o miembros de la pareja, sino también a los hijos de la misma (sobre todo si son menores de edad). En nuestra trayectoria profesional nos encontramos con que las preguntas más concurrentes de nuestros clientes son: ¿Qué ocurre con mis hijos? ¿Quién se quedará la custodia? ¿Podemos fijar una custodia compartida?

Siendo ésta una de las principales preocupaciones de los mismos y tras una de las últimas sentencias de nuestro Tribunal Supremo sobre la materia (sentencia 564/2017 de 17 de octubre), nos vemos en la obligación de exponer brevemente los factores que van a influir en la adopción o no de la medida de “custodia compartida”; supuestos éstos que hemos de tener en cuenta y exponer siempre a nuestros clientes en aras a que dispongan de esa información que tenemos los letrados gracias a nuestra práctica diaria en los juzgados.

Los principales puntos a tener en cuenta son:

  1. La relación entre los progenitores. Al fijarse una custodia compartida, los progenitores de los menores estarán inevitablemente en mayor contacto, lo que implica que una mala relación entre los mismos (si bien no es determinante) puede ser un problema para establecerla.
  2. La edad de los menores. En principio no se concede en supuestos de hijos de menos de 7 años aunque siempre pueden haber excepciones.
  3. El domicilio o residencia en el que vayan a vivir los hijos, ha de ser acorde a sus necesidades. Teniendo en cuenta el interés superior del menor, la idea es que vivan una realidad y bajo unas circunstancias lo más similares posibles a las que tenían previamente a que se produjera la separación o el divorcio de sus padres.
  4. La disponibilidad horaria de los progenitores, lo que significa que no haya una total incompatibilidad horaria entre los padres para poder atender correctamente las necesidades de los menores.El hecho de que los padres vivan en la misma población es un elemento sin duda muy positivo y favorable para la concesión de esta medida dado que repercute directamente en la vida de los hijos que así podrá verse menos alterada.
  5. La opinión o el deseo de los hijos es también uno de los factores a tener en cuenta dado que a pesar de que la medida sea solicitada por los progenitores, si los menores manifiestan su deseo de continuar viviendo con la madre o el padre, la medida no suele ser concedida.
  6. El cumplimiento por parte de los progenitores de los deberes que les incumben como tal respecto a sus hijos. Resulta obvio que aquel padre/madre que no se ocupa de su hijo e incumple constantemente los deberes y la responsabilidad que como tal le debe a su hijo, no procederá el establecimiento de dicha medida.
  7. También se puede tener en cuenta la situación personal de cada uno de los progenitores y si alguno de los mismos tiene problemas económicos o de otra índole.

Si bien estos son los principales puntos a estudiar para saber qué posibilidades tenemos respecto al establecimiento de una custodia compartida, es importante tener en cuenta también que los informes de los equipos psicosociales, a pesar de no ser  vinculantes para el juez, en la mayoría de los supuestos acaban siendo determinantes por lo que si éstos lo desaconsejan, es muy factible que la medida sea denegada.

Aunque siempre hay que estar a las circunstancias del caso concreto y es el Juez el que finalmente las valore, lo que sí podemos extraer de todo ello es que la protección ha de estar siempre sobre el denominado “interés del menor” de manera que sean los hijos (sobre todo los menores de edad), los menos perjudicados en este tipo de procedimientos.

Elena Rubio
Abogada – Responsable Departamento de Derecho Civil y de Familia

© 2018 Todos los derechos reservados por el autor y el Despacho. Prohibida su reproducción total o parcial aún citado la procedencia.